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jueves, 7 de julio de 2011

Mantenerse activo y alegre después de los 60 ahuyenta los achaques de la vejez

Junio de 2011, La Gaceta de Tucumán.

Ciertos males crónicos llegan con los años. Evitar el estrés, tener proyectos y estar inserto en la sociedad permiten una vida plena

El envejecimiento es un proceso propio de todos los seres. Se trata de una serie de cambios que suceden a medida que pasa el tiempo en todas las partes del cuerpo y en cada uno de los confines del organismo. Muchas veces esta etapa es vivida con un sentimiento de pérdida y de tristeza, mientras que en otros casos se lleva adelante con expectativas y ganas. Médicos especialistas en gerontología advierten que se debe prestar atención a una serie de problemas de salud que comienza a ser cada vez más evidentes a partir de la sexta o séptima década; debido -sobre todo- a que la expectativa de vida es cada vez mayor.

Mientras años atrás una persona de 70 años era considerada anciana, actualmente existe la noción de que, con cuidados específicos, puede vivir muchos años más y en muy buenas condiciones. Esta realidad genera que el gasto en salud sea cada día más importante, porque para los mayores de 65 a 70 años las obras sociales y el Estado invierten mucho dinero en medicamentos y tratamientos.

Alejandro Mondelli, médico especialista en gerontología y ex presidente de la Sociedad Argentina para el estudio del Envejecimiento y la Longevidad, señaló a Pro-Salud News: "no existe una noción exacta de los costos de salud, pero sabemos que son elevados. Por eso tratamos de generar herramientas que permitan gozar de una vejez saludable y ayuden a hacer llevaderas las afecciones crónicas que son inevitables. De esta forma, se contribuye a disminuir los costos personales y de las obras sociales, un tema preocupante en todo el mundo que necesita resolverse".

Deterioro de funciones
Con el envejecimiento sobreviene el deterioro de las funciones orgánicas y una mayor vulnerabilidad hacia determinadas enfermedades. Esta situación suele verse condicionada por una serie de factores como la herencia, la aptitud física y el entorno, reflexiona por su parte el gerontólogo tucumano Pedro Sánchez.

Entre las características más relevantes de las enfermedades luego de los 65 años señaló la multicausalidad: las afecciones de esta etapa de la vida son provocadas por más de un factor de riesgo. En segundo lugar se ubica la polipatología (varias enfermedades), que describe la falla de diversos sistemas y funciones.

Especialistas coinciden en remarcar la tendencia a la cronicidad que presentan las enfermedades durante la vejez y atribuyen esta condición a la lentitud en la reparación de las lesiones. También es importante señalar que existe un alto riesgo de invalidez.

Invalidez psicofísica
"Conviene recordar que en los adultos mayores existe un alto riesgo de invalidez general. Por eso les preocupa seriamente la invalidez física y psíquica. Muchas personas mayores tienen miedo a quedar en cama o en silla de ruedas o a sufrir Alzheimer o Parkinson", reflexionó Luis Presti, médico gerontólogo y docente de la UNT. Actualmente es muy frecuente ver personas mayores haciendo caminatas, ejercicios e incluso trabajando, dos claves importantísimas para mantenerse activo intelectual y físicamente.

Otro de los puntos relevantes que destaca Presti es mantener una alimentación con todos los nutrientes necesarios, de modo de no de caer en el exceso de peso; también hay que procurar evitar las situaciones estresantes y, finalmente, mantenerse en contacto con otras personas, estar inserto socialmente y tener proyectos que permitan disfrutar de la vida con alegría.

sábado, 9 de abril de 2011

El reloj biológico: teorías y realidades

Cómo inciden los genes y los factores ambientales en el envejecimiento del organismo.

A lo largo de la historia, el ser humano ha buscado incesantemente la llave hacia la eterna juventud. De distintas maneras, el hombre ha manifestado siempre su descontento hacia el deterioro físico y mental, y ha indagado sobre alternativas que le garanticen una vida prolongada y saludable. Pero el camino que conduce hacia la longevidad es complejo, máxime en la postmodernidad. Numerosos factores ambientales a los que nuestros antecesores no estaban expuestos, ponen en peligro el bienestar del cuerpo humano y aceleran procesos de desgaste; entre ellos el estrés extremo y el daño causado por la sobreutilización de ciertas herramientas tecnológicas. Sin embargo, existen también teorías que ligan el envejecimiento a una cuestión meramente genética, al margen de su entorno. Esto -siempre según estas teorías- permitiría a las personas conocer a qué ritmo envejecerán.

Envejecimiento y genética
"Dentro de las teorías del envejecimiento hay dos grandes vertientes: teorías deterministas o genéticas puras, y teorías epigenéticas", destaca el doctor José Luis Díaz Casal (MP: 17.758/6), del Sanatorio Diquecito, Argentina. "Las primeras consideran a los genes como únicos responsables del envejecimiento del organismo. Dentro de las segundas, en tanto, quedan incluidas todas las teorías que, teniendo en cuenta la participación de los genes, otorgan un papel relevante a los factores ambientales. Podemos decir, entonces, que el envejecimiento tendría una base genética pero que a su vez hay factores ambientes que influyen decididamente en el proceso de desgaste del organismo", afirma.

Ciertas teorías, como la del Límite Mitótico de Hayflick, afirman que las células tendrían un reloj biológico que marcarían el número de divisiones o mitosis que son capaces de tener a lo largo de sus vidas, número que estaría relacionado directamente con la edad del individuo. Es decir que si nosotros pudiésemos leer perfectamente los genes podríamos saber hasta cuándo podríamos llegar a vivir. Sin embargo, una cosa es lo que un investigador detecta en un laboratorio y otra cosa es cuando el organismo analizado entra en relación con el ambiente.

Los radicales libres
Otra teoría que ha demostrado ser útil para entender los complejos procesos del envejecimiento es la que se refiere a la producción de los llamados "radicales libres", o teoría de la oxidación.

Los radicales libres son especies químicas derivadas del oxígeno, producidas continuamente en el metabolismo celular como consecuencia de la utilización del oxígeno para la producción de energía. En otras palabras, son residuos del metabolismo celular que generan reacciones adversas para el organismo, entre ellas el envejecimiento y la muerte. El correcto funcionamiento de nuestro organismo se basa en un delicado equilibrio entre la cantidad de oxidantes que producimos y la de defensa de antioxidantes de que dispongamos para neutralizarlos. Por lo tanto, y siguiendo la sugerencia de esta teoría, cuantos más antioxidantes tengamos a nuestra disposición más protección tendremos contra las acciones negativas de estos radicales libres.

Los alimentos aceleran el envejecimiento
 Existen una gran cantidad de alimentos de consumo habitual que, según los estudios, contribuyen a la aceleración del proceso de envejecimiento. Entre ellos se destacan las carnes rojas, con alto contenido de grasa; alimentos ricos en grasas saturadas, frituras, azúcar y otros carbohidratos refinados y todos los productos envasados que contengan grasas trans. Todos ellos deben ser consumidos en cantidades acotadas.
Los 10 nutrientes esenciales para vivir más y mejor
Una serie de nutrientes esenciales se destacan por contribuir a contrarrestar el proceso de desgaste celular del cuerpo. Estos son:

 1- Ácido Alfalipoico. Es un potente antioxidante. Contribuye a incrementar los niveles de insulina en sangre, entre otros. Se encuentra en la espinaca, brócoli y arvejas.

2- Aminoácidos. Estimulan en general la actividad bactericida de los macrófagos, y en el caso particular de la arginina estimula la liberación de la hormona del crecimiento, insulina y glucagón. Estos aminoácidos son:
- Arginina. Se encuentra en el pescado, maní, nueces, frutas de cáscara dura y berenjena.
- Tirosina. Se encuentra en la leche y derivados, huevos, arroz integral y porotos negros.
- Lisina. Se encuentra en quesos, huevos, pescado y pollo.
- Carnitina. Se encuentra en Huevos, pescado, carnes y leche.

3- Antioxidantes. Actúan neutralizando los radicales libres. Se encuentran en el pescado, soja, avena, ajo, frutas y vegetales de colores (uva, manzana, ciruela y zanahoria), chocolate amargo y vino tinto.

4- Picolinato de cromo. Potencia la acción de la insulina a nivel celular. Se encuentra en el brócoli, papa, manzana, banana, jugo de uvas y de naranja.

5- Coenzima Q10. Refuerza el sistema inmunológico y protege el sistema cardiovascular. Se encuentra en el salmón, sardina, espinaca, maní y carne vacuna.

6- Omega 3. Disminuye la incidencia de enfermedades cardiovasculares y tendrían efectos benéficos a nivel cerebral. Se encuentra en el salmón, tofú, calabaza, aceite de oliva, espinaca.

7- Glucosamina. Favorece el desarrollo del tejido cartilaginoso. Se lo utiliza para el tratamiento de la artrosis. Se encuentra en el exoesqueleto de los crustáceos y otros artrópodos, y en algunos hongos.

8- Té verde. Contiene polifenoles de potentes efectos antioxidantes y, en menor grado, antibacterianos. Se obtiene de la Camelia Sinensis.

9- Granada. Es rica en antioxidantes, oligoelementos y vitamina C. Tiene, entre otras, propiedades diuréticas y antihipertensivas.

10- Vitamina D. Interviene en la regulación de los niveles de calcio y fósforo en sangre. Se encuentra en derivados de la leche, huevos, sardinas, atún y frutas como banana.

Fuente: Dr. José Luis Díaz Casal (MP: 17.758/6), responsable de los programas de Medicina Antiaging "LifeXtension" y "Revita Shock" de Sanatorio Diquecito.www.diquecito.com.ar

viernes, 25 de marzo de 2011

Seis puntos para vivir 100 años

1. Alimentación: son varios los ítems a tener en cuenta en este rubro. Es importante comer frutas, verduras y legumbres; bajar la cantidad de grasas animales y aumentar las vegetales y las de pescado; consumir carnes magras con moderación y aumentar el consumo de pollo y pescados de mar, que son ricos en Omega 3; incrementar el consumo de aceite de oliva; comer todos los días un puñadito de frutas secas y 3 raciones de calcio para combatir la hipertensión arterial y proteger los huesos (además, ayuda a adelgazar). Los hombres no deberían tomar más de dos vasos y medio de vino por día; las mujeres, uno y medio.

2. Actividad física: si uno pudiera poner en una pastilla todos los beneficios que apareja, sería la pastilla más vendida. Es aconsejable sumar 30 minutos de actividad física por día. Básicamente, los beneficios se dan en 8 áreas: mente, corazón, huesos, corazón y pulmones, peso, sangre, movilidad, vida sexual y social.

3. Actitudes y conductas: la gente que tiene una actitud positiva, que no transforma cada incidente en una crisis, que es solidaria, que no es agresiva, vive más años que los demás. Hay que recordar que, en un 90%, el estrés está relacionado con cómo toma uno lo que le pasa. Por eso hay terminar con las demandas irracionales: yo debería ser perfecto, vos deberías cumplir con todas mis expectativas y el mundo debería ser cuadrado o como yo quisiera que fuera; todos deberían ser atentos menos yo, todos deberían hablarme a mí primero y sonreírme todo el tiempo; todos deberían parecerse a mí. Hay que evitar todo tipo de conducta de riesgo, por ejemplo las adicciones, que complican la calidad de vida.

4. Controles: es importante escuchar las señales del cuerpo. Uno no tiene manera de saber si es hipertenso o diabético si no se hace controles. Hay que controlar la diabetes y la hipertensión con regularidad; visitar al odontólogo una vez al año; hacerse un PAP, una colposcopía y una mamografía en el caso de las mujeres (el autoexamen de mamas debe ser mensual); y una colonoscopía y un PSA (próstata) en el caso de los hombres.

5. Consumo de sustancias: la mayoría de las personas que tienen enfermedades crónicas no siguen el tratamiento en forma correcta. Hay que tomar todas las sustancias o medicamentos indicados por el médico en forma correcta; evitar la automedicación y el consumo de cualquier tipo de sustancias perjudiciales, incluido el cigarrillo.

6. Armonía: es fundamental hacer un balance moderado entre el descanso, el trabajo y el tiempo libre. Y tener en cuenta para este delicado equilibrio las 7 virtudes cardinales (en oposición a los 7 pecados capitales): justicia, templanza, perseverancia, prudencia, fortaleza, acción y paciencia.

domingo, 30 de enero de 2011

¿CÓMO PODEMOS EVITAR EL ESTRÉS?

Autor: Sandra Iozzelli de Rev. Gestiópolis

Si tienes que lidiar con el estrés diario y sientes que las preocupaciones te impiden disfrutar de tu vida lee estos 21 prácticos consejos que te ayudarán a sentirte mejor, consejos que combinan sabiduría moderna y milenaria. Aquí los tienes:

1. Acepta la realidad. No te estreses, ni te desgastes queriendo que las cosas sean diferentes de lo que ya son. Ningún pensamiento puede cambiar lo que ya ha sucedido.

2. Enfócate en tus asuntos. Según Byron Katie, hay 3 tipos de asuntos. Los míos, los tuyos y los de Dios y nos dice “Ocuparme mentalmente de tus asuntos me impide estar presente en los míos. Me separo de mí misma y me pregunto por qué razón mi vida no funciona.” Cuando sientas estrés o soledad, pregúntate ¿en los asuntos de quién estás? Y vuelve a los tuyos.

3. Reinterpreta lo que vives. “Si te afliges por alguna causa externa, no es ella lo que te importuna, sino el juicio que tú haces de ella. Y borrar este juicio, de ti depende.” Marco Aurelio. Por ello busca lo bueno en todo lo que vives. Si tienes que escoger entre una interpretación negativa o una positiva, ¿por qué escoger la negativa?.

4. Suelta las expectativas. Haz lo mejor que puedes y suelta los resultados ya que no están bajo tu control. Cuando no tienes apego al resultado de las situaciones que vives o de las acciones que realizas entonces eres libre.

5. Vive el presente. “Soy yo, no los acontecimientos, los que tienen el poder de hacerme feliz o infeliz hoy. Puedo elegir cuál será. El ayer está muerto, el mañana no ha llegado aún. Tengo solo un día, hoy, y seré feliz en él” (Groucho Marx).

6. Si crees que tienes muchas cosas por hacer. Recuerda que en realidad solo puedes hacer una a la vez, así que concéntrate en la tarea que tienes delante y olvídate de la lista. Repetirte mentalmente todo lo que tienes que hacer no te ayudará a avanzar más y te hará sentir agobiado.

7. Disfruta de tu propia compañía. Porque es la única compañía con la que siempre contarás.

8. Deja de buscar la aprobación de los demás. Ya que eso te lleva a vivir en función a las expectativas ajenas, transformándote como un camaleón y aceptando cosas que no deseas, y esto no se siente bien.

9. Deja de querer controlar la vida y el futuro porque no están bajo tu control. Como bien decía John Lenon “La vida es lo que sucede mientras estamos demasiado ocupados haciendo planes”.

10. Confía en la vida y en que lo que sucede siempre es lo mejor para ti. “Todo ocurre para mí en lugar de ocurrirme a mí” Byron Katie.

11. Acepta tus emociones, piérdeles el miedo, siéntelas. Es simplemente energía que recorre tu cuerpo. Cuando sientas una emoción, obsérvala ¿donde la sientes? ¿en el estómago, en la garganta, en el pecho? ¿es fría, caliente? ¿es como un nudo, como una contracción? Cuando le prestas atención y dejas de luchar en contra de ellas verás como esa sensación corporal se disipa y te sientes mejor.

12. Haz hoy algo amable por otra persona sin que nadie lo note. Pruébalo y verás que te hace sentir bien.

13. Deja de juzgar y criticar a otros. “Si juzgas a la gente, no tienes tiempo para amarla” Madre Teresa de Calcuta. Y amarla te hará sentir mejor…

14. Perdona, hazlo por ti… “Perdonar es liberar a un prisionero y descubrir que el prisionero eras tú” Lewis B. Smedes.
15. Acepta la muerte como parte de la vida. La muerte es uno de nuestros grandes temores y vivimos con miedo, queriendo controlarla y evitarla a toda costa y esta preocupación nos impide disfrutar la vida que tenemos ahora. “Recibid la muerte con alegría, como una de las cosas que quiere la naturaleza.” Marco Aurelio.

16. Se tú mismo. No te compares con los demás. Ni para sobreestimarte porque te separa de la gente ni para subestimarte porque te harás sentir mal. Ninguna persona tiene más valor que otra.

17. Date las cosas y atenciones que esperas que las otras personas te den a ti. Así, ¡te asegurarás de recibirlas!.

18. Deja de buscar seguridad en lo externo ya que es una fuente segura de estrés. Lo externo cambia constantemente y escapa de nuestro control. Busca tu paz dentro de ti ya que no puedes controlar lo que pasa a tu alrededor pero sí como te sientes al respecto. “La verdadera felicidad es siempre independiente de las condiciones externas.” Epícteto.

19. Suelta los resentimientos. Creemos que los demás se merecen nuestro malestar y enojo pero, ¿cómo te hace sentir a ti estar molesto o resentido? ¿a quién castigas realmente con esto? ¡A ti! Como dice Larry Crane “Es como tomarse un veneno y esperar que la otra persona muera”.

20. Ama sin condiciones, aunque no seas retribuido. Porque el único amor que puedes sentir es el que está dentro de ti no el que sienten los demás... Así que deja de enfocarte en ser querido y enfócate en simplemente querer.
21. Aprecia y agradece lo que tienes ahora en lugar de fijarte en lo que “crees” que te falta. “Un hombre sabio es aquel que no se lamenta por las cosas que no tiene, sino que se regocija por las que sí” Epícteto.